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Un modelo a pilas, un modelo limpio para las ciudades

12:27

Más gente y más coches, y cada vez más concentrados. 

Desde 2007, el 50% de la población mundial se concentra en las capitales mundiales. Hablamos de unos 3.550 millones de personas, según los últimos datos de la ONU, que tienden a apiñarse en ciudades que solo ocupan el 5% de la superficie terrestre. 

El nivel de saturación de las urbes está en máximos históricos y, con tasas de motorización asimismo crecientes, las consecuencias en cuanto a tráfico y contaminación empiezan a ser insostenibles: México, Londres, París, Roma, Pekín, Madrid y Barcelona, entre otras ciudades, han tenido que adoptar ya medidas de control del tráfico, reduciendo la velocidad de circulación en los ramales de acceso (Barcelona), restringiendo el acceso de los vehículos a sus almendras centrales (Londres, Madrid) o prohibiendo directamente la movilidad de la mitad de su parque móvil para que rueden cada día solo los coches con matrículas pares o impares según toque (México, París). 


Sse estima que en 2050 la población mundial alcanzará los 9.000 millones, las ciudades reunirán al 70% de los habitantes del planeta, y éstos a su vez tendrán cada vez más vehículos. Dieter Zetsche, máximo responsable de Mercedes, sintetizó la problemática ya en 2009 con una declaración premonitoria: “Nos ha llevado 100 años alcanzar el parque actual de 800 millones de automóviles, pero probablemente nos costará menos de 30 doblarlo”. 

Según las estadísticas de la OICA, la organización internacional de fabricantes, en 2013 circulaban 865 millones de coches por el mundo (turismos y todoterrenos) y hasta 1.183 millones al sumar los vehículos industriales (furgonetas y camiones). Además, la motorización masiva de países emergentes como China, Brasil, Rusia e India, cuyas cifras de ventas de coches crecen en progresión geométrica, complicará la resolución de la ecuación y exigirá adoptar medidas contundentes para garantizar la sostenibilidad del automóvil. 

 Menos emisiones La evolución tecnológica ha permitido reducir drásticamente los consumos y emisiones de los modelos térmicos tradicionales, tanto como que un coche del año 2000 contamina 100 veces menos que uno de la década de los setenta. Pero el aumento del parque móvil mundial se está comiendo estos avances, y hay que seguir afrontando el desafío. Y es que el tráfico rodado se ha convertido en el principal agente emisor dentro de las ciudades, equiparándose a las calefacciones domésticas, que han ostentado tradicionalmente la primera posición. Fuera de los entornos urbanos, en cambio, las industrias son las principales responsables de la contaminación: refinerías de petróleo, cementeras, centrales eléctricas alimentadas con combustibles fósiles… 


 Nobuo Tanaka, ex director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, opina que “el desarrollo del mercado mundial de vehículos eléctricos será una de las claves para que la economía global pueda alcanzar el objetivo de reducir a la mitad las emisiones [de CO2] en 2050”. Un aspecto en el que coinciden la mayoría de ingenieros y analistas: la electrificación del automóvil es la solución para no seguir acumulando polución en los centros urbanos (junto con otras medidas paralelas como el reemplazo de calefacciones antiguas por otras más eficientes como las de gas natural) y empezar a mejorar la calidad del aire que se respira en los núcleos de población.

vía el pais
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